miércoles, 30 de abril de 2008

Y aquí estoy escribiendo por primera vez en el blog. Ante todo les confieso que escribo estas líneas para que Horacio deje de perseguirme y porque después del trabajo maravilloso que él ha hecho con el blog es imposible negarse.


Para actualizarles un poco la información sobre mi, les cuento que estudié bibliotecología, no historia que no terminé (si recuerdan era la carrera que había empezado después del cole) y desde entonces trabajo en bibliotecas universitarias, actualmente en la UBA, y disfruto mucho de mi trabajo. En la actualidad también estoy estudiando, pero en este caso Gestión universitaria, todo para sostener mi bien ganada y merecida fama de traga.

Me siento muy feliz de volver a estar en comunicación con todos ustedes, y he revivido con mucha alegría los relatos de viejas épocas que han contado a través del blog o de los e-mails, les confieso que yo tengo muy mala memoria pero a través de ustedes he recordado muchas cosas con mucha felicidad. En tono de recuerdos, lo primero que se me viene a la mente, aparte de las anécdotas escolares, son los viejos y gloriosos asaltos, que eran una caracteristica de nuestra época. Me acuerdo de algunos en casas varias y también en el garage de la fábrica de la familia de Toki.

Les cuento que el otro día cerca de mi casa (yo sigo viviendo en el mismo lugar que ustedes conocieron) vi una propaganda de Elsieland (no tenía idea que todavía seguía existiendo), pero les cedo el lugar, para que aporten sus recuerdos, a los que fueron visitantes habituales del lugar.

Es una felicidad reencontrarme con todos ustedes. Solamente me vi con Silvia varias veces en los últimos años porque compartimos el mismo club y con algún otro en algún encuentro circunstancial, y realmente creo que nos debimos haber reencontrado antes.

Aunque ya vieron mi cara en una foto de cuando nos reunimos las chicas en marzo, estas líneas van con foto (a esta altura con anteojos). No saben lo que lamento no poder mandarles una fantástica foto como la de Nacha.

Por el reencuentro. Besos y abrazos

Claudia F.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola Claudia! Así que seguís viviendo en Paunero 333 ? Qué bárbaro, y nunca nos cruzamos!
La foto es de ahora? Estás igual diría el de la propaganda! Me muero por verlos a todos.
Un beso
Esteban

Sergio dijo...

Mirá vos, días atrás, pasé por la puerta de tu casa y te cuento que estuve súper tentado de parar y tocar timbre, pero me venció la tontera y no me animé...tuve miedo que saliera algún desconocido y me mandara al cuerno.
Que infelí, no?
Nacha.

Analía dijo...

...y pensar que trabajo en Paunero y Luis María Campos...
En cualquier momento hago un alto en la huella para agradecerte personalmente esos resúmenes en el recreo(que tanto me salvaron)...
Te veo el viernes...estás hermosa.
Un abrazo.Analía.

Anónimo dijo...

Tres intiresno, gracias